No quiero escribir para latear, ni mucho menos dar pena. Pero cuántas veces nos vemos envueltos en estas situaciones?
Lo que pasa es que hace unos 5 años que vivimos con mi familia en una rica casa ubicada en Ñuñoa. Una casa que se supone era una herencia y que restauramos con bastante cariño, porque supuestamente era definitiva, for ever. Pero hace unos meses atrás vino una persona a decir que la teníamos que dejar; porque, siendo aun ella la dueña, necesitaba venderla con suma urgencia. Obviamente nos descolocamos todos, tanto así que lo ví como algo utópico, tirando mala vibra para que no pudieran venderla. Sorry pero tenía que ver por mí!
Luego de varios meses, mostrando la casa y dándonosla de corredores de propiedades, la vendieron y nos dieron un plazo para dejarla. Es bien heavy, dejamos miles de recuerdos, es como abandonar un hijo que criamos con amor y esmero. Mis hermanos prácticamente crecieron ahí y también nosotros, los adultos, ya que pasamos etapas muy importantes en nuestras vidas, mientras vivíamos en esa casita.
Ahora viene lo difícil, que es buscar un arriendo en una casa grande como esa, con suficiente espacio para todos los integrantes de la familia, que sea económica, y un millón de etcéteras que parecen infinitos con todo lo que esto implica, considerando que ahora tenemos que adquirir gastos que antes no teníamos. Por ejemplo: Si vivimos en un edificio hay que pagar el arriendo más lo gastos comunes, siendo limitado nuestro presupuesto.Por lo demás, en una casa se ahorra los gastos comunes, pero el valor es más alto, sobretodo si queremos mantenernos en un barrio piola como el que vivimos ahora. Y así muchos pro y contras de lo que significa un cambio de casa.
Una de las latas más atroces es empacar, y más lata aun cuando uno se ha echado en los huevos y sin darse cuenta empiezan a acumularse un millón de cachureos, que no sabes por donde empezar a ordenar y decidir qué cosas sirven y qué no. Además somos hartos, dos niños que tienen muchos juguetes acumulados en varias navidades, yo que tengo muchísima ropa de la cual creo usar sólo un 20 por ciento no más, mi hermana con su bebé y todas sus cosas.
Por ahora sólo nos quedan dos semanas para dejar la casa. Con respecto a todo lo que esto conlleva, sólo hemos guardado y reducido la ropa, y yo como loca buscando un arriendo que se adecue a nuestras necesidades más básicas.
¿Cómo les ha ido a ustedes con los cambios de casa? o ¿ qué es lo que más lata les da de esto?